Jorge López.

junio 29, 2008

no llueve

Archivado en: relatos — Etiquetas: , , , — Jorge López @ 2:58 pm

El cielo está rojo. No es cierto, en realidad está tirando a morado. ¿Hace frío? mamá dice que lloverá. Yo digo que en Santiago no llueve, sólo cae algo de agua de cuando en vez.

Podría llover, sí, claro que sin pensar en pelotudeces de que se inunden los pobres, o unos pocos ricos cerca de una quebrada. Lluvia, dos días de lluvia por lo menos, todo el día, tupido y parejo. Más y más días y ver la ciudad inundada cual New York en A.I.: La fuente de Neptuno adecuadamente sumergida, irme a nado a la Torre Centenario. Sus buenos piqueros, una zambullida a la Plaza Mulato Gil.

Mas no llueve. Hoy me cayó una gota, si, en la mejilla derecha. Al menos no en los lentes. La lluvia y los lentes no se llevan bien. No crean que veo muy bien cuando están llenos de gotas. Y cuando por fin logro subirme a una micro la condensación del aire o qué se yo qué desbarajuste físicotermodinámico hace que más encima se empañen.

Afuera el cielo sigue morado y no hay viento, dicen los árboles, cinco sin hojas y cuatro bien frondosos. Serías un árbol de hoja perenne o caduca? Perenne, y yo sería un palto. Tronco grueso, sinuoso, gruesas bifurcaciones, si bien frágiles. Copa amplia y cómodo espacio interior. Mis hojas secas abajo crujen cuando caminan cerca. Tantas hojas caen que no sale pasto cerca, lo que me da su resto de privacidad. El palto no tolera bien el frío, si, lo que me parece más que adecuado. Debiera declararse inhumano vivir con menos de 3°C, lo demás (de menos para ser precisos) es exceso. Además, con frío no llueve, nieva, y yo quiero lluvia. Igual sería un poco canibal con lo mucho que me gustan las paltas, tengo que meditar al respecto.

Ahora, un palto difícilmente podría escribir, ni usar lenguaje, ni pensar. Ah, pero las celulas vegetales siempre me parecieron tan atractivas, que creo que podría sacrificar algunas cuantas cosas.

(Agosto 2006)

junio 27, 2008

no-man – together we’re stranger

Archivado en: música — Etiquetas: , , — Jorge López @ 11:19 pm

El dúo formado por Tim Bowness y Steven Wilson ha sido desde siempre todo un dolor de cabeza para quienes buscan encasillar a las bandas. Durante su carrera han recorrido y mezclado estilos tan diversos como el pop, la electrónica, el progresivo, el trip-hop, o el post-rock.

En Together We’re Stranger (2003), No-Man sigue la línea de su trabajo anterior, Returning Jesus (2001), en cuanto a su sonoridad orgánica, alejada de las influencias electrónicas de sus primeros trabajos. Sin embargo, ningún trabajo de No-Man es igual al anterior y este trabajo no es la excepción. Así, las principales influencias en este álbum van de la mano de Talk Talk en sus últimos trabajos, claro que a diferencia de esa banda clásica y fundamental para el desarrollo del post-rock, en No-Man las composiciones tanto en lo instrumental como en lo vocal son menos dispersas y más unitarias y amigables.

Es imposible referirse a este trabajo sin hablar primero del contenido lírico de las composiciones. Y este contenido es uno solo: los sentimientos de dolor que afloran en forma posterior a una ruptura amorosa. Y desde ese punto de vista lo logrado por Wilson y Bowness es una maravilla. Bowness mantiene su estilo afable y sus melodías llaman a ser cantadas, pero esta vez se muestra más contenido en su entrega, el número de versos es bastante escaso y esparcido en medio de los arreglos musicales de Wilson, y cada palabra es transmitida con la intensidad perfecta para captar la sensación de pérdida y desconsuelo. Esto es especialmente cierto en la suite que da comienzo al álbum, de 28 minutos y 4 secciones:

we step outside
and face the poisoned weather.
you and I are something else together.
arm in arm,
we’d waste our charms forever.
drifting off, despite the cost,
afraid to ask for better.
you and I are something else together.

(Together We’re Stranger)

roll me over on my right side,
my left side hurts me so.

I’m what you left behind,
I’m fading from your mind.
I’m what you left behind,
I’m fading from your mind.

(Things I Want to Tell You)

Musicalmente en tanto, la guitarra eléctrica de Wilson no predomina mayormente y está a la par con guitarras acústicas, pianos, teclados análogos, mellotrones e instrumentos de viento (clarinete, flauta, trompeta). Y es que éste no es un álbum de música rock, sino uno donde predominan paisajes sonoros suaves y delicados, mas no simples ni fáciles, donde las percusiones son prácticamente inexistentes, salvo en un par de ocasiones (donde son por lo demás mínimas) y en que si bien los temas son bastante extensos no “ocurren” muchas cosas en ellos. En cambio, las composiciones son muy exitosas en llevar al oyente al ambiente emocional brindado por el trabajo lírico.

La segunda parte del disco presenta tres temas con un formato más “clásico” y acústico, y destacan Photographs in Black and White, probablemente la composición más cercana al progresivo tradicional, y The Break-up for Real, la composición más breve, y que de cierta forma abre el espacio a la esperanza de algo mejor:

driving to the coast,
it’s hard to know what hurts the most.

learning how to feel,
it’s the break-up for real.

singing to the sea,
you sing the songs that set you free.

Together We’re Stranger es una experiencia musical bastante única, y que se recomienda escuchar especialmente a oscuras y con un sistema de sonido 5.1 para aprovechar al máximo la magistral mezcla surround.

Claramente no se trata de un disco sencillo. Tampoco se trata de un trabajo para impacientes, ni para aquellos que necesiten marcar el ritmo de una composición, pero se puede transformar fácilmente en un disco fundamental para aquellos que se puedan ver representados por el concepto lírico.

Links:

no-man – sitio oficial
no-man@lastfm
no-man@myspace

junio 25, 2008

4:30 AM

Archivado en: relatos — Etiquetas: , — Jorge López @ 12:12 am

Las calles ya están desiertas. Sonidos aquí y allá más habitualmente son hojas que caen que pasos escondidos. Aún quedan trabajando algunas prostitutas que quizás por el frío, quizás por el escaso trabajo en la noche, acceden a conversar con un par de tipos que parecieran haber bebido ya todo lo que tenían. Un hombre camina por el medio de la calle. Obeso, tambaleante, pareciera la caricatura perfecta de un ebrio. Su cara muestra confusión, un leve toque de miedo, ¿Es acaso su primera vez?

La calle es mi calle, la caricatura está frente a casa. Abro la reja y entro, al tiempo que un auto dobla y acelera. Cierro la reja sin mirar atrás ante el ruido sordo de la grasa humana.

Quizás sirva para rellenar algún rincón vacío en el diario de la tarde.

junio 23, 2008

ser paciente

Archivado en: personal, relatos — Etiquetas: , — Jorge López @ 12:13 am

Un leve dolorcito de cabeza de transformó rápidamente en una crisis de cefalea que no logro manejar. Me autoaplico mi escala del dolor, del uno al diez, ¿cuánto me duele? me duele diez, y de nuevo diez tras una hora y llega el momento en que me doy cuenta de que ya estoy fuera de mi propio alcance y que ya es hora de usar la isapre, ver qué tan bien se porta la super cobertura en el servicio de urgencias.

Entonces vienen las preguntas de rigor, que respondo tan bien como puedo, y si bien lo que menos quiero es hablar, noto que yo me habría hecho más preguntas, y prefiero decir -no sin antes pensar en no hacerlo- que siento parestesias en las manos (esas mismas que mis pacientes no creen que se pueden producir en ocasiones como éstas y que no, no necesitan un escaner de urgencia), no vaya a ser que luego algo ocurra y me digan pero cómo no lo dijo. Y entonces el examen físico, y las pruebas de pequeña paresia que me siento ridículo al realizar, y el examen cardiaco, que el médico de turno sabe muy bien que estará bien, pero que nunca sabes cuando podría no estarlo asi que mejor lo hacemos.

Por más que intento bloquear el hecho de que sea médico, resulta imposible intentar ser un mero paciente. Me asombro al darme cuenta de que existe una gran diferencia. Quieralo o no, pertenezco a un grupo cuyos conocimientos se guardan más o menos herméticos en cada uno de nosotros, tras 7 o más años en una facultad de medicina, y que ya quedé marcado por ellos y no habrá vuelta atrás a una apacible ignorancia. Cuando me pasa algo se al menos parcialmente de qué se trata, entiendo los tiempos, entiendo lo que me están preguntando y para qué me lo preguntan. Soy capaz de asociar una molestia con la otra y no entrar en pánico pensando que moriré, y mi atención entonces se concentra en dejarle bien clara la historia al colega para que no se le vaya a ocurrir pensar que tengo un tumor cerebral o una terrible hemorragia intracerebral.

¿Pues ya estoy bien, cierto?
(no vamos a pensar ahora entonces por qué estoy sintiendo de nuevo ese latido en las sienes)

junio 11, 2008

escena dos

Archivado en: relatos — Etiquetas: , — Jorge López @ 7:40 pm

- ¿y Manuel?
- Está muerto
- ¿Y Toñito?
- El tío Antonio también
- ¿Y Claudio?
- Muerto
- ¿Juan?
- Ese soy yo mamá..

Juan tiene unos cuarenta años, y lleva a caquéctica madre en una silla de ruedas. El paseo diario que la mujer exije.

- Sin mayor gestualidad el listado prosigue
- ¿Y Danilo?
- Se fue a vivir afuera, te acuerdas que se casó con..
- ¿Y María?

No hay respuesta.
- ¿Y Andrés?
- El papá hace años que murió, mamá.

Juan aprieta los dientes, respira profundo, sigue llevando esa silla de ruedas, cada vez más cuesta arriba.

junio 7, 2008

sábado

Archivado en: personal, relatos — Etiquetas: — Jorge López @ 8:24 pm

Dedicar el día a estudiar no suena a un gran panorama, pero si te logras enfocar en tu futuro y en tus necesidades, realmente lo es. Especialmente considerando la alternativa, haber estado en la cama dormitando o escuchando música, o navegando por internet. Seguramente habría vuelto a los sitios de siempre (all music guide, all movie guide, wikipedia, bloglines, skyscrapercity) y el día habría transcurrido sin novedad. Cierto, podría haber aprovechado el día soleado y bastante diafano para caminar por el barrio, pero estando algo resfriado habría preferido quedarme en casa de todas formas.

Pero hoy es un día distinto y tengo a mi Firefox beta 3 sufriendo. En realidad no, está muy bien, manejando muy bien las 8 ventanas abiertas con distintas revisiones de tópicos médicos obtenidos de MD Consult, un servicio -pagado- que me brinda acceso a una amplia bibliografía online, incluyendo libros y revistas. El problema es cómo lograr enfocarme en un sólo tema cuando hay tantos temas que me gustaría revisar. De hecho, en estos momentos reviso tópicos tan variados como las micosis superficiales, actualizaciones en el manejo de la diabetes mellitus tipo 2, guía de manejo de hiperbilirrubinemia en recién nacidos, y las últimas novedades en las principales revistas médicas (New England Journal of Medicine, The Lancet, British Medical Journal, Pediatrics).

El problema es que no puedo dejar de pensar en música y así es como ya me ha acompañado el DVD Toward the Within de Dead Can Dance, y ahora In View – The Best of R.E.M. (que no incluye Bang and Blame, muy a mi pesar). Y mientras tanto ahí están las ventanas de Windows Live Messenger y Google Talk, las miro cada cierto rato -no sería malo conversar un rato con alguien- y pienso cada cierto rato por qué no he usado últimamente el práctico Pidgin, que reune en un sólo programa cuánto servicio de mensajería que se me pueda llegar a ocurrir tener.

Ahora hace frío, y también un poco de sueño (el café que acabo de tomar pareciera no haber sido muy útil), y pienso en cómo poder hacerlo para conjugar tantas cosas a la vez. Pienso en que ya me estoy perdiendo la primera jornada de Santiago Fusión en el Teatro Oriente y en las ganas de avanzar con Ensayo sobre la Lucidez, para luego poder seguir con La Caverna, ambos libros de José Saramago. Eso mientras quisiera poder volver a leer Diario de un Mal Año de Coetzee, un libro que llegó a mis manos en un año bastante adecuado.

De pronto recuerdo que también quiero agregar nuevas aplicaciones médicas a mi Treo, y en que debiera hacer algunos memos de lo que he estado estudiando, pequeños tips que es importante no olvidar. Y todo esto antes de que lleguen mis padrinos, que pese a que ya no soy un niño (aunque lo pueda parecer ahora que me he afeitado) siempre llegan con un regalo para su ahijado querido.

Hmm. Quizás deba dejar algunas cosas para mañana.

junio 6, 2008

frágil

Archivado en: cine, música — Etiquetas: , , , — Jorge López @ 12:24 am

Fragile (music), de 2005, es un disco en piano de Roger Eno. No, no Brian, Roger. El piano por momentos es mínimo y el espacio para el silencio es casi tanto como el de sonido. De hecho, el primer tema, Somewhere Else, parte tras 5 segundos de silencio, como si realmente Eno estuviera en aquel otro lugar. Por momentos desoladoramente frío, Fragile (music) duele. Cada nota es capaz de irradiar tristeza y fragilidad, de haceros sentir lo que el autor sintió durante ese “dreadful period” en que fue compuesto, como Eno reconoce en el librillo acompañante.

Música que te lleva a ese exacto lugar emocional en el que no necesariamente deseas estar, pero a los que a veces es necesario llegar para generar la experiencia catártica.

Algo similar ocurre con Lo Bueno de Llorar, película de Matías Bize. Es el silencio el que llena espacios, el que gobierna la situación. Las charlas son breves intercambios de frases, los monólogos no son seguidos de respuestas memorables. Tampoco hay locaciones turísticas ni grandes giros argumentales. Se nos omiten deliberadamente elementos de la historia con lo que el espectador puede verse sin mayor dificultad representado en la pareja protagónica.

Todo lo llena el silencio. Ese silencio que finalmente no sólo se cuelta entre las notas del piano de Eno y en las escenas de Bize, sino que también está siempre con nosotros, o al menos algunos de nosotros. Después de todo, las palabras a veces pueden ser contraproducentes si no se logra dar con las adecuadas, cosa que habitualmente sólo ocurre en películas. No como la de Bize, por cierto. Pero más de ello en otra ocasión.

Ver
YouTube: Roger Eno – Fragile (Music)
En cines: Matías Bize – Lo Bueno de Llorar

junio 2, 2008

Ingeniero, ¿es usted?

Archivado en: relatos — Etiquetas: — Jorge López @ 8:51 pm

Ingeniero, ¿es usted?

Las palabras, con marcado acento argentino, venían de la boca de un hombre alto y delgado, de ropa sucia pero digna, cubierto por un abrigo largo y de buen corte y una barba sin cuidar de un par de semanas.

Tras mi negativa a ser su ingeniero y mi claro deseo de seguir adelante, vino un bueno, no importa, necesito que me ayudes, mirá, tengo que estar mañana en Antofagasta y me falta dinero, viste? ¿me podrás ayudar?

Mi negativa ciertamente no le pareció bien, pero peor le pareció mencionara que no tenía monedas. Bah, yo necesitaba billetes.

Y se alejó tan rápido como llegó, murmurando pensamientos ininteligibles.

junio 1, 2008

nick drake

Archivado en: música — Etiquetas: , , , — Jorge López @ 10:46 am

Mucho se ha dicho y escrito sobre Nick Drake. Figura indiscutida de la historia de la música popular pese a no haber sido popular en vida, el mito de su figura ha crecido considerablemente desde los años ochentas, pero especialmente a partir de los noventas, gracias a su redescubrimiento por parte de agrupaciones como Belle and Sebastian, altamente influenciadas por su música.

La melancolía, la tristeza, la resignación son motivos musicales habituales en su música. Sin ir más lejos su tercer disco, Pink Moon, debe ser –en sus meros 28 minutos de duración- una de las grabaciones más desoladoramente tristes de la música contemporánea, acompañado sólo por los intrincados arreglos de su guitarra y un ocasional piano. Minutos adicionales (Drake dijo en su momento “no tengo nada mas que decir”) habrían transformado quizás el viaje por Pink Moon en una experiencia demasiado dolorosa para soportarla de una vez.

Sin embargo, hay belleza. Existe a través de toda la producción de Drake una belleza única, indescriptible. La visión de cómo logra nacer lo bello desde la tristeza es finalmente lo que hace que el escuchar a Drake sea una experiencia a la que se desea volver. Una experiencia reconfortante, o al menos catártica.

Existen otros elementos, por cierto. Ya fue mencionada la destreza instrumental de su guitarra, todo un tópico que ameritaría un texto aparte. Por otro lado esta la cuidada estructuración de los álbumes más allá de conjuntos de canciones. así es como Bryter Layter, su disco mas prolijo en arreglos, incluyendo arreglos de cuerdas, vientos y piano, incluye tres piezas instrumentales, al comienzo de cada cara y al final del trabajo, que tozudamente insistió en conservar, dándole al trabajo un flujo y un sentido de obra musical autocontenida que el auditor aprecia.

No es sólo a nivel de discos y musicalidad, sino que también a nivel del propio formato canción es donde Drake sorprende. Ya mencionados están los instrumentales, piezas tan importantes y potentes como las vocales. Por otro lado, los temas muchas veces se alejan de los formatos habituales, carecen de coros, son una breve estrofa única, o son repeticiones de éstas, brindando amplio espacio para el desarrollo instrumental de las composiciones. Y sin embargo, siempre resultan atractivas y tarareables, mostrando el admirable sentido melódico de Drake. Todo ello es apreciable desde su primer trabajo, Five Leaves Left, un disco ya maduro y sorprendentemente completo para un músico de menos de 20 años.

Las tres grabaciones oficiales de Nick Drake han sido reeditadas en 2007 en la forma de un boxset de edición limitada titulado Fruit Tree, una reedición en si misma de una caja originalmente editada en 1979. En un bello empaque, cada trabajo aparece en una edición mini vinilo idéntica a la original, junto a un libro donde el equipo más cercano de trabajo de Drake comenta cada disco, cada tema, siendo toda una delicia para los fans. A ello se suma el DVD documental A Skin Too Few – The Days of Nick Drake, un revisión de su vida y trabajos que aporta nuevos matices a partir de entrevistas y grabaciones –audio, no existe registros en video de Drake- hasta entonces inéditas.

Fruit Tree no presenta toda la producción de Drake, es cierto. Han aparecido compilaciones incluyendo demos así como las últimas composiciones post Pink Moon. Pero todo lo incluido en esta caja es lo que sabemos que Nick Drake quiso editar. Ello ya es suficiente razón para considerarla un trabajo íntegro, siendo todo lo demás sólo atractivos bonos para saciar la sed de un músico que se fue demasiado pronto, demasiado joven.

links:
Bryter Music – sitio oficial
nickdrake.com

Tema Silver is the New Black. Blog de WordPress.com.

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