Jorge López.

junio 25, 2008

4:30 AM

Archivado en: relatos — Etiquetas: , — Jorge López @ 12:12 am

Las calles ya están desiertas. Sonidos aquí y allá más habitualmente son hojas que caen que pasos escondidos. Aún quedan trabajando algunas prostitutas que quizás por el frío, quizás por el escaso trabajo en la noche, acceden a conversar con un par de tipos que parecieran haber bebido ya todo lo que tenían. Un hombre camina por el medio de la calle. Obeso, tambaleante, pareciera la caricatura perfecta de un ebrio. Su cara muestra confusión, un leve toque de miedo, ¿Es acaso su primera vez?

La calle es mi calle, la caricatura está frente a casa. Abro la reja y entro, al tiempo que un auto dobla y acelera. Cierro la reja sin mirar atrás ante el ruido sordo de la grasa humana.

Quizás sirva para rellenar algún rincón vacío en el diario de la tarde.

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed para los comentarios de esta entrada. URI para TrackBack.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Tema Silver is the New Black. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 274 seguidores