Jorge López.

agosto 9, 2009

la desooorden – la isla de los muertos

La Isla de Los Muertos es el tercer trabajo en estudio de La Desooorden, banda valdiviana con una trayectoria de más de 10 años. Se trata de un disco conceptual que musicaliza un hecho histórico ocurrido a comienzos del siglo XX, cuando un grupo de 200 hombres contratados para la explotación del delta del río Baker murieron en extrañas circunstancias que se han transformado en leyenda. Es destacable, especialmente considerando la naturaleza independiente de la banda, la cuidada edición del disco en formato digipack, incluyendo además una pista multimedia (lamentablemente no compatible con Windows Vista, por lo que no pudo ser revisada).

Los temas que componen este disco se alejan completamente del formato canción, con estructuras complejas y cambios de ritmo frecuentes, pero a través de la sutil reiteración de motivos musicales se mantiene la cohesión del trabajo. La partida la da Transformación del Mito, en que piano y violín acompañan al teatral trabajo vocal que nos introduce al oscuro concepto del disco. El elemento vocal es justamente uno de los elementos más destacados dentro del disco. La mayor parte del tiempo las voces son más proclamativas o teatrales que cantadas, y los dos vocalistas muchas veces lo hacen al unísono, resultando particularmente efectivo y efectivo.

Reflexión, el tema más extenso del disco, alterna sonidos tribales y jazzeros, con notables cambios estilísticos y una coda particularmente dramática. El trabajo percusivo por momentos puede recordar al King Crimson de Islands, y ciertamente el trabajo del saxo también puede evocar a ese período de Crimso, pero más bien por lo poco habitual que es escucharlo en forma dominante dentro del contexto del rock. El bajo también resulta notable y muy predominante, lo de cierta forma incrementa el tono tribal que por momentos alcanza la música.

Festejo como lo dice su titulo es un tema musicalmente rítmico, jazzero, con un saxo predominante recordando a Morphine. Penumbra sigue el aire jazzero, siendo un tema eminentemente vocal que recuerda a Congreso tanto en lo musical como lo vocal. Traición sigue sin pausa, con un súbito de cambio de intensidad, pasando al plano protagónico por primera vez el sonido más agresivo de la guitarra. Envenenamiento cierra esta sección y resulta ser un buen ejemplo del sonido de la banda, con secciones dominadas ya sea por los riffs de guitarra, por el bajo, o por el saxo, asociado al canto al unísono o alternante de los vocalistas.

Caleta tortel es un atractivo interludio instrumental donde destacan notablemente la tabla y el violín. La instrumentación eminentemente acústica vuelve a recordar ciertos momentos de Congreso, pasando desde momentos que evocan misterio a otros de gran belleza. En tanto, en Resurexión retorna el estilo vocal proclamativo y teatral de Reflexión, ayudando a la cohesividad del trabajo. La sección vocal final a dos voces resulta notable al retomar parte de la melodía de la primera sección pero dándole una emotividad previamente ausente.

Recuerdo es uno de los temas más interesantes del disco, con una primera sección con aires jazzeros que vuelve a traer al primer plano el trabajo de la guitarra solista alternándose con el saxo, mientras que a través de cambios de ritmo bastante repentinos sorprende con una segunda sección que destaca por su emotividad y belleza. Bajo Pisagua es el segundo interludio instrumental. De gran belleza, nuevamente destaca el brillante trabajo del violín sobre las percusiones y guitarra acústica.

Para el cierre, Esperanza, que con un ritmo marchante y con un cierto aire de resignación, cierra de manera notable el viaje a La Isla de los Muertos:

“cuesta encontrar las huellas
que se perdieron en los galpones
abrazada por las llamas,
será la selva que ha crecido
con sus formas sus fantasmas
pero algo de lo de antes permanece”

En suma, un trabajo musicalmente impresionante, y con una profundidad lírica conmovedora. Absolutamente recomendable.

Video de Envenenamiento (En los ojos de la muerte):

Más información en www.desooorden.cl

(Publicado originalmente en rock-progresivo.org)

septiembre 6, 2008

no-man – schoolyard ghosts

Archivado en: música — Etiquetas: , , , , , , — Jorge López @ 5:04 pm

Tras cuatro años de silencio, en los que Steven Wilson ha capitalizado su intenso trabajo de ya dos décadas con Porcupine Tree, junto a su proyecto Blackfield, y en que Tim Bowness editó su primer trabajo solista, junto a otras colaboraciones, vuelve No-Man, dúo que disco tras disco ha desafiado las categorizaciones estilísticas, empujando los límites de la música pop.

Schoolyard Ghosts recoge lo mejor de múltiples fases anteriores del dúo. Donde Returning Jesus y Together We’re Stranger eran trabajos donde los arreglos se mantenían contenidos y en un mínimo necesario, especialmente en este último, Schooyard Ghosts presenta una instrumentación prolija que lo emparenta con Flowermouth, pero con el sentido más orgánico del no-man actual. Por otro lado, vuelve el sentido narrativo entrecortado que pobló Wild Opera, lo que obliga al auditor a llenar los espacios vacíos en las historias de Bowness.  All Sweet Things da la partida y marca el ritmo que seguirán las cosas durante el disco, con un trabajo lírico incluso optimista o feliz -al menos para los cánones de no-man-, y un aire melancólico y contemplativo en una composición sin percusiones y guiada por los rasgueos acústicos y el piano, con un notorio mellotron acompañando al registro de Bowness. Un ambiente similar es el que sigue en All the Beautiful Songs You Should Know, una composición pop muy efectiva, con una base acústica embellecida con arreglos de cuerdas y guitarra electrica. Pigeon Drummer pareciera seguir ese aire, sólo para ser remecido por estallidos de percusión, guitarras y mellotron al estilo de Darkness de Peter Gabriel, o incluso Clocks de Steve Hackett. Se trata de un vínculo directo a los tiempos de Wild Opera, y donde previamente una composición similar había quedado fuera de Returning Jesus por no calzar con el resto del material (como fue el caso de Darkroom), aqui el dúo decide optar por la variedad. Y claro, puede descolocar que en esta ocasión No-Man no entregue un trabajo tan cohesivo como los anteriores, pero es el valor de cada composición el que brilla en Schoolyard Ghosts.Pieza pivotal es Truenorth, extensa y cinemática composición que muestra todo un viaje emocional, desde la desolación y confusión tras una ruptura amososa hasta el punto en que el corazón logra sanar y estar dispuesto a comenzar de nuevo. Bowness logra emocionar con su soberbio trabajo lírico que de cierta forma cierra el capítulo de Together We’re Stranger.

the days felt cold and never changing,
so you just slept the whole way through.
when you think about the future,
it’s like the past, but hard and small.
..
you survived yourself.
you survived inside the lost world.
the ghosts of harm retreat.
..
sweet surrender to the night.
sweet surrender to the light.
the dreams of love repeat.

Wherever There is Light y Song of the Surf siguen, dos temas musicalmente en situaciones opuestas. Donde el primero presenta un prominente mellotron y un ambiente ensoñador, el segundo es una composición más áspera y cruda para los parámetros de No-Man. Sin embargo, líricamente parecieran estar emparentadas, por un lado la narración de Jane, una mujer que se enamora y desenamora con facilidad, y por el otro la de quien ha sido abandonado, haciendo una dupleta particularmente interesante.

Streaming es de cierta forma anticlimática, una composición ligera y acompañada de percusiones electrónicas que recuerdan a épocas pasadas del dúo, pero se convierte en el momento más débil de un trabajo hasta ahora intachable.

Para el final, Mixtaped, con No-Man como nunca acercándose al Talk Talk tardío, desprovisto de toda la prolijidad de arreglos del resto del disco, con la guitarra de Steven Wilson y las percusiones de Gavin Harrison brindando un ambiente sonoro oscuro y desolador, hecho para ser eschado a luces apagadas, acompañando a otra de las memorables líricas de Bowness:

You’d kill for that feeling again,

afloat in the ocean, before the pain.

Así, definitivamente No-Man no defrauda, entregándonos un gran trabajo lleno de detalles a descubrir en cada escucha, demostrando que la chispa creativa del dúo sigue existiendo. Esperemos que no tengan que pasar otros cuatro años para saber con qué nos sorprenderan en esa ocasión.

no-man – wherever there is light
no-man – truenorth (parte 2)

junio 1, 2008

nick drake

Archivado en: música — Etiquetas: , , , — Jorge López @ 10:46 am

Mucho se ha dicho y escrito sobre Nick Drake. Figura indiscutida de la historia de la música popular pese a no haber sido popular en vida, el mito de su figura ha crecido considerablemente desde los años ochentas, pero especialmente a partir de los noventas, gracias a su redescubrimiento por parte de agrupaciones como Belle and Sebastian, altamente influenciadas por su música.

La melancolía, la tristeza, la resignación son motivos musicales habituales en su música. Sin ir más lejos su tercer disco, Pink Moon, debe ser –en sus meros 28 minutos de duración- una de las grabaciones más desoladoramente tristes de la música contemporánea, acompañado sólo por los intrincados arreglos de su guitarra y un ocasional piano. Minutos adicionales (Drake dijo en su momento “no tengo nada mas que decir”) habrían transformado quizás el viaje por Pink Moon en una experiencia demasiado dolorosa para soportarla de una vez.

Sin embargo, hay belleza. Existe a través de toda la producción de Drake una belleza única, indescriptible. La visión de cómo logra nacer lo bello desde la tristeza es finalmente lo que hace que el escuchar a Drake sea una experiencia a la que se desea volver. Una experiencia reconfortante, o al menos catártica.

Existen otros elementos, por cierto. Ya fue mencionada la destreza instrumental de su guitarra, todo un tópico que ameritaría un texto aparte. Por otro lado esta la cuidada estructuración de los álbumes más allá de conjuntos de canciones. así es como Bryter Layter, su disco mas prolijo en arreglos, incluyendo arreglos de cuerdas, vientos y piano, incluye tres piezas instrumentales, al comienzo de cada cara y al final del trabajo, que tozudamente insistió en conservar, dándole al trabajo un flujo y un sentido de obra musical autocontenida que el auditor aprecia.

No es sólo a nivel de discos y musicalidad, sino que también a nivel del propio formato canción es donde Drake sorprende. Ya mencionados están los instrumentales, piezas tan importantes y potentes como las vocales. Por otro lado, los temas muchas veces se alejan de los formatos habituales, carecen de coros, son una breve estrofa única, o son repeticiones de éstas, brindando amplio espacio para el desarrollo instrumental de las composiciones. Y sin embargo, siempre resultan atractivas y tarareables, mostrando el admirable sentido melódico de Drake. Todo ello es apreciable desde su primer trabajo, Five Leaves Left, un disco ya maduro y sorprendentemente completo para un músico de menos de 20 años.

Las tres grabaciones oficiales de Nick Drake han sido reeditadas en 2007 en la forma de un boxset de edición limitada titulado Fruit Tree, una reedición en si misma de una caja originalmente editada en 1979. En un bello empaque, cada trabajo aparece en una edición mini vinilo idéntica a la original, junto a un libro donde el equipo más cercano de trabajo de Drake comenta cada disco, cada tema, siendo toda una delicia para los fans. A ello se suma el DVD documental A Skin Too Few – The Days of Nick Drake, un revisión de su vida y trabajos que aporta nuevos matices a partir de entrevistas y grabaciones –audio, no existe registros en video de Drake- hasta entonces inéditas.

Fruit Tree no presenta toda la producción de Drake, es cierto. Han aparecido compilaciones incluyendo demos así como las últimas composiciones post Pink Moon. Pero todo lo incluido en esta caja es lo que sabemos que Nick Drake quiso editar. Ello ya es suficiente razón para considerarla un trabajo íntegro, siendo todo lo demás sólo atractivos bonos para saciar la sed de un músico que se fue demasiado pronto, demasiado joven.

links:
Bryter Music – sitio oficial
nickdrake.com

junio 24, 2007

no-man – Flowermouth

Archivado en: música — Etiquetas: , , , , , , — Jorge López @ 4:15 pm

No-Man
Flowermouth

1994, One Little Indian No-Man es un dúo formado por Tim Bowness y Steven Wilson que ya lleva unos 20 años en funciones y que durante su trayectoria ha explorado diferentes estilos musicales, desde el pop bastante comercial en sus primeros trabajos pasando por el progresivo, la electronica, el ambient, el trip hop, y el post rock entre otros, produciento asi una discografia muy heterogenea, pero conservando algunos elementos como enfrentar las composiciones desde el minimalismo y una sensibilidad pop que brinda Bowness en su registro vocal.

Flowermouth es el trabajo en que más se acercan al progresivo que caracteriza a Porcupine Tree, el otro proyecto de Wilson, y tal como en esa banda, se busca un acercamiento al progresivo con una mirada muy contemporánea, contando en esta ocasión con un elenco estelar de músicos invitados.

Angel Gets Caught by the Beauty Trap da la partida y marca lo que sera el resto del trabajo. Sobre una atractiva base minimalista se desarrolla una composición de 10 minutos en que calmadamente se desarrollan las partes vocales de Bowness asi como intensos solos de trompeta (Ian Carr) saxo (Mel Collins), violín eléctrico (Ben Coleman), y guitarras (Steven Wilson y Robert Fripp).

En tanto, en temas como You Grow More Beautiful y Teardrop Fall se muestra la faceta mas pop de la banda, especialmente en la ultima, un tema pop/electrónico casi de discoteca que ciertamente parece algo fuera de lugar en el álbum. Otros temas como Animal Ghost o Soft Shoulders tambien se acercan a la sensibilidad pop, pero en un formato mas tranquilo y melancolico, incluyendo agradables solos de flauta por Collins y nuevas apariciones de Robert Fripp en el caso de Animal Ghost, mientras que Soft Shoulders crea un aire inquietante logrado por la línea de bajo y el violín.

Shell of a Fighter es uno de los temas mas interesantes. Su primera sección es una atractiva composicion en formato canción, con una interesante ornamentacion sonora pero manteniendo la simpleza, mientras que sus 3 minutos finales se produce un estallido instrumental donde Wilson crea con mínimos elementos un clímax sonoro.

Pero aún queda lo mejor para el cierre. Simple es una joya en que No-Man mezcla todas sus influencias, con beats electrónicos, partes vocales pop, minimalismo sonoro, y el uso de la técnica del sampleo utilizando la voz de Lisa Gerrard de Dead Can Dance en forma reiterativa en un toque de maestria, para hacia la mitad del tema mutar hacia el rock con fuertes riffs de guitarra y acabar con un minuto de soundscapes cortesía de Fripp.
Para el final queda Things Change, un tema intenso y tristemente emotivo que guarda bastante relacion con Darkmatter, de Porcupine Tree, incluyendo en sus ultimos tres minutos un extendido y desgarrador solo de guitarra de Wilson, que clasifica a mis oídos como uno de los mejores de la decada de los noventas.

¿Progresivo minimalista? puede ser. Lo cierto es que se trata de un trabajo logran confluir distintas influencias con una fluidez envidiable, sin aparecer forzadas en ningun momento, resultando en un disco único e inclasificable. Absolutamente recomendable para los fans del progresivo con oidos abiertos para otras tendencias.

Listado de temas:

  1. Angel Gets Caught by the Beauty Trap (10.34)
  2. You Grow More Beautiful (5.27)
  3. Animal Ghost (6.11)
  4. Soft Shoulders (3.58)
  5. Shell of a Fighter (7.50)
  6. Teardrop Fall (4.38)
  7. Watching Over Me (4.47)
  8. Simple (7.02)
  9. Things Change (7.35)

—-

originalmente publicado en La Caja de Música

« Entradas más recientes

Tema Silver is the New Black. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 274 seguidores