Porcupine Tree siempre se ha caracterizado por entregar a sus fans material adicional al que aparece en los discos oficiales, y ello fue evidente especialmente en los primeros años de historia de la banda. Ahí están EPs como Staircase Infinities o Moonloop o discos de edición limitada como Insignificance, que afortunadamente han sido recopilados en las reediciones posteriores de los trabajos de los primeros años del cuarteto.
Durante la etapa formada por Stupid Dream (1999) y Lightbulb Sun (2000), discos caracterizados por un giro musical hacia el formato canción y una disminución del espacio dedicado a los desarrollos instrumentales, la producción de material extra se editó en la forma de numerosos discos singles, muchas veces con dos o tres versiones en este formato para cada uno, con distintos contenidos, transformándose en una tarea ardua, y especialmente cara el poder reunir todo el material editado.
Supliendo en algo esta situación se edita en 2001 Recordings, una edición limitada de 20000 copias que incluye una selección de caras B de los singles de estos discos, junto a algunas nuevas composiciones. No teniendo un afán enciclopédico, instrumentales como Novak u Orchidia son descartados y así permancerán como items de colección. Más bien, lo preferido aquí fue destacar que se trata de un conjunto de temas en que la no inclusión en álbumes previos no se debió a razones de calidad.
Recordings abre con Buying New Soul, composición de 10 minutos basada en la improvisación “untitled” (curiosamente también incluída en la compilación), que destaca en su desarrollo minimalista, con abundantes sonidos acústicos y secciones instrumentales en que se alternan intensidad eléctrica y segmentos atmosféricos.
El formato canción desarrollado en los discos previos se encuentra en temas como In Formaldehyde, melancólico y con un bello solo de guitarra final y en Disappear, rockero con una base acústica. Ambos podrían haber estado sin lugar a dudas en Lightbulb Sun. En tanto, el atípico Access Denied es un beatlesco familiar de Piano Lessons, mucho más animado de lo que es la norma para Porcupine Tree.
La veta progresiva, en tanto, surge en temas como Ambulance Chasing, instrumental con percusiones tribales y teclados muy inspirados que dan paso a un extenso solo de saxo a cargo del maestro Theo Travis. Momentos más atmosféricos se aprecian en el reposado Oceans Have no Memory y en A Cure for Optimism, un tema acústico delicadamente triste, que no habría estado fuera de lugar en Signify.
Ya llegando al cierre Recordings nos entrega una de las más grandes joyas: La versión completa de Even Less, editada en Stupid Dream por haber sido considerada demasiado progresiva comparada al resto del material del disco. En este trabajo en cambio está permitida la autoindulgencia y es así como se duplica en duración esta composición, incluyendo una extensa y furiosa sección instrumental.
El balance final de este compilatorio es altamente positivo, siendo una grata sorpresa encontrar un nivel tan homogéneo en calidad en un disco de “descartes”. Es interesante el hecho de que varios temas recuerden más a los discos anteriores a Stupid Dream, siendo muy probable que solo fueran descartados, tal como es el caso de la segunda parte de Even Less, por alejarse del estilo más conciso que buscaban por entonces.
Afortunadamente en forma reciente Recordings ha sido reeditado en CD y vinilo (en edición audiofila de 2000 copias), ambos disponibles en Burning Shed. Altamente recomendado, si bien lógicamente carezca de la cohesión que caracteriza a otros trabajos de Porcupine Tree.
Stupid Dream fue recibido con sorpresa por los fans que vieron cómo la banda se alejaba casi totalmente de lo electrónico y lo progresivo a favor de un sonido rock con formato canción, cercano a lo que se hallaba haciendo Radiohead. ¿Qué podían esperar los fans entonces como el siguiente paso? Antes de un año de la aparición de Stupid Dream, Steven Wilson y compañía editan Lightbulb Sun (2000), y la verdad es que podríamos decir que este álbum “es más lo mismo, pero distinto”.
El siguiente paso en la carrera de Porcupine Tree, Stupid Dream (1999), fue uno inesperado. Si bien cada nuevo trabajo de Porcupine Tree marcaba una diferencia con el anterior, nunca el cambio fue tan rotundo como esta vez. El gusto por el pop de The Beach Boys, los arreglos de cuerdas y las armonías vocales deciden a Wilson por componer por primera vez un disco de canciones, dejando los largos segmentos instrumentales a un lado.
En 2005 fue editada una versión revisada de Stupid Dream, con un arte de carátula completamente nuevo, e incluyendo una nueva mezcla stereo y un DVD adicional con el álbum en formato 5.1 y como bonos el asombroso instrumental Ambulance Chasing y la versión íntegra de Even Less, temas que ciertamente merecían su inclusión en la versión final del álbum.
Si bien sólo en los últimos años Porcupine Tree ha comenzado lentamente su ingreso dentro del mercado mainstream, dentro de círculos netamente progresivos “saltó a la fama” con el disco The Sky Moves Sideways, donde confluyeron claras influencias Floydianas y un marcado interés por la música electrónica. Para el sucesor de ese disco sin embargo la banda no se deja estar y edita Signify (1996), marcando un camino bastante diferente.
Las sesiones de Signify fueron particularmente productivas, lo que se tradujo en dos grabaciones anexas. Por un lado, el disco de improvisaciones Metanoia, que sigue la línea de Intermediate Jesus, y por otro lado Insignificance, que recopila demos, versiones previas y material previamente inédito, inicialmente sólo disponible en una edición limitada a los fans. La reedición 2003 del álbum incluye a Insignificance, en una edición revisada y remasterizada, en un disco adicional, y es un perfecto complemento para Signify, con algunas composiciones memorables descartadas, como las acústicas Smiling not Smiling o Wake as Gun (que posteriormente sería reutilizada para componer Jack the Sax de No-Man), un notable cover de Hallogallo de Neu! que deriva en una versión inicial de Signify, o Dark Origins, que usa la base de Dark Matter para generar un oscuro y atmosférico tema, entre otros.
En muchos aspectos, Up the Downstair (1993) puede categorizarse como el inicio de la historia de Porcupine Tree. Es el primer trabajo creado especificamente como un álbum, y también el primero en que participan, si bien sucintamente, los futuros miembros oficiales, Colin Edwin (bajo) y Richard Barbieri (teclados). Aún así, se trata aún básicamente un proyecto en solitario de Steven Wilson.
En 2005 Up the Downstair fue reeditado y para ello se decidió incluir el EP Staircase Infinities de 1994 en un segundo disco. Dicho EP incluye material adicional, considerado inicialmente para una edición doble de Up the Downstair, junto con algunos temas compuestos inmediatamente después. Se trata de un trabajo que explora con mayor detalle la veta ambient de Wilson, con trabajos en su mayoría atmosféricos, interesantes sin ser particularmente destacables y que por momentos, como en Rainy Taxi, recuerdan a Pink Floyd de A Saucerful of Secrets. Así, es absolutamente comprensible su exclusión del trabajo mayor, pero por si solos logran funcionar como un todo, convirtiendose en un atractivo anexo. De los 5 temas destaca el más extenso, Yellow Hedgerow Dreamscape, con un bajo inquietante y que progresivamente toma mayor velocidad a medida que Wilson hace de las suyas con la guitarra.
En prácticamente todos los artículos, entrevistas y comentarios de la prensa especializada se ha comentado cómo es que Porcupine Tree partió como un juego de Steven Wilson, creando una supuesta banda legendaria de los 70s para etiquetar un proyecto solista donde dar cabida a las tendencias autoindulgentes que no tenían espacio en su proyecto principal, No-Man. De lo que pocos hablan es de la música en si.
Tras cuatro años de silencio, en los que Steven Wilson ha capitalizado su intenso trabajo de ya dos décadas con Porcupine Tree, junto a su proyecto Blackfield, y en que Tim Bowness editó su primer trabajo solista, junto a otras colaboraciones, vuelve No-Man, dúo que disco tras disco ha desafiado las categorizaciones estilísticas, empujando los límites de la música pop.
Porcupine Tree